Locales e foraneos

Me gustaría comenzar tocando un tema bien importante donde creo que todos los surfistas nos identificamos, y pocos prestamos atención a esto, el respeto de las playas que no son locales. Este es un tema delicado puesto que cada región de surfistas del mundo se identifica por su localidad y respeto por sus puntos de práctica. Recuerdo una vez en que realizaba un trip a costa rica, era mi primera vez que visitaba playas extranjeras y no tenía idea de lo que significaba este ritual surfer identificable en todo el mundo, el respeto a las olas. Creo que fue una lección aprendida, recuerdo que me encontraba en la playa del parque Manuel Antonio en Quepos, había unas olas increíbles y yo andaba sin tabla, pues andaba de visita en el país, grabando eventos culturales y presentaciones de la costa caribe colombiana que por esas épocas realizaba un tour por todo el país, tuve la suerte de alquilar una tabla en la playa, y entre al desafío de competir por las olas locales.

Costa rica se destaca por sus olas perfectas y rápidas, con poca experiencia en este tipo de olas me aventure a surfear, pero ya en el agua me encontré con una situación tensa, me di cuenta de un complot para sacar a unos surfers extranjeros que no respetaban las olas de los locales, siendo ajeno a la situación, me ubique fuera de un circulo que se empezó a originar dentro del agua, resulta que los surfistas locales rodeaban a 6 o 7 extranjeros, pensé que todo no pasaría de una gran riña de palabras y advertencias, para mi asombro sucedió lo que nunca imagine.

Los locales se lanzaron contra los foráneos, dentro del agua nunca había presenciado tal situación, eran golpes frecuentes de más de 15 personas sobre 7, en esta desventaja, se rompieron leashes, tablas y caras, la disputa no duro más de 30 seg, para mi suerte conseguí entender el respeto de lo que sucede en las localidades surfers, estos extranjeros fueron expulsados de la playa y del sector, con tiempo límite de 2 horas y sin posibilidad de surfear más, se vieron obligados a abandonar el hotel e irse de quepos.

Fue una experiencia extraña, nunca había visto lo peligroso que puede ser irrespetar las playas de otros, al tratar de identificar la causa de este problema investigue,  uno de los locales me explicaba que esa situación fue durante todo el día, sin ningún respeto habían tomado cuenta de la playa irrespetando la prioridad de ser local, y me aconsejaron que respetara los puntos de practica para evitar este tipo de inconvenientes tan desagradables.

El surfing es un deporte único, donde el respeto forma pieza clave para disfrutar en hermandad, armonía, teniendo la oportunidad de regresar y compartir olas en playas de otros.

Mi mensaje es para que respetemos las olas, las playas, y las culturas, recordemos que siempre hay olas para todos. ALOHA.